sábado, 25 de enero de 2014

El gris oscuro de la Inconformidad

El inconformismo es la manera de meditar sobre una sentida incomodidad y disponer nuestra capacidad para enfrentarnos a esa situación. La historia nos habló de movimientos inconformistas que en distintas épocas marcaron un antes y un después o, en el mejor de los casos seccionaron en dos a un grupo principal.

El inconformismo de la sociedad francesa ante la crisis económica de entre guerras o los movimientos anglicanos del más rancio clero inglés del siglo XVI, son pequeñísimas muestras en comparación con la inconformidad a la adaptación de la especie humana en la lucha a favor de la evolución.

Hace unos días que hablaba de arte con una de las pocas personas en las que hoy por hoy confío y le explicaba que si tomaba muestras del sistema de vida de la sociedad actual, entendería fácilmente que nadie plantea medios plazos, porque nadie tiene el difícil don de manejarlos.

Lo curioso, es que el manejo de esos medios plazos significa beneficios en todos los ámbitos y corrientes sociales. Igual que el inversor de cortos obtiene las mismas ganancias que el de muy largos plazos en diferentes tiempos, las interacciones sociales entre nosotros se mueven de hoy a mañana o con ilusiones futuras, pero jamás nadie piensa en esos medios plazos.

Conseguir lo que se quiere en poco tiempo es sinónimo de perder la ilusión de lo que vendrá más tarde. El león que corre tras su presa y da cuenta de ella saciando su hambruna, no correrá tras otra hasta una nueva necesidad.

El ser humano desiste cuando tiene eso que tanto le ha costado conseguir y gracias a ello a veces conseguimos que la involución de la sociedad actual sea un poquito más lenta.

Cuando consigo lo que quiero, lo dejo a un lado. Levanto la vista y voy a por lo siguiente. Ley de vida. El problema viene, cuando llega un día que, aquello que quieres es lo realmente lo quieres y ya no quieres seguir. Ese momento donde el inconformismo se vuelve paciencia es el que precisa que aquello que encontraste piense igual que tu y también quiera quedarse ahí.


Wilde o Schopenhauer entre muchos otros pensaban en la rebeldía como una virtud que proponía acelerar el proceso evolutivo. ¿Pero dónde está la felicidad siendo la vida un proceso de lucha constante? 

jueves, 16 de enero de 2014

Tomás Gómez, el hipócrita ¿elegido?



Según Carmen Menéndez González Palenzuela, actual responsable en la Secretaría de Organización del Partido Socialista de Madrid, su secretario general, Tomás Gómez, -el gran defensor de las primarias a la francesa para liderar caballos de batalla contra Rubalcaba-, no tiene que someterse a la decisión sobre si la militancia le quiere o no como número uno.

Esta afirmación parece más propia de algún televisivo mentalista engañabobos que de una persona que se dedica a la política de alto nivel, siempre que alguien piense que en el Partido Socialista de Madrid se hace política de alto nivel. Decir que Tomás Gómez Franco mantiene un liderazgo "consolidado" y "muy compartido" es insultar la inteligencia de cualquiera que conoce el PSM. Creerse tal afirmación antes de verbalizarla, da signos de falta de inteligencia y exceso de soberbia.

No voy a perder el tiempo en entender por qué Tomás Gómez se empeña en hundir cada día más a los socialistas madrileños. Desde la lógica política y, con un pensamiento democrático, es inviable encontrar explicación a por qué el todavía para mí peor político de la historia, sigue al frente de la izquierda madrileña.

Los titulares de los periódicos hablan por sí solos. Y no estoy hablando de periódicos sectarios. El diario El País nos despierta este jueves con unas palabras que definen la falta de ética y profesionalidad que acompañan a la idea de que podrían ser los intereses personales los únicos que dirigen lasacciones de Tomás Gómez Franco y su teledirigida cúpula.

Los socialistas madrileños, la militancia y la mayoría de los que quieren trabajar por y para sacar adelante esta región son grandes. Mientras Tomás Gómez Franco siga pintando la mona en Madrid, la izquierda está anulada y en vías de extinción. Solo hay que ver los datos, el número de militantes y la desilusión para, de una vez por todas, plantarse y decir en voz alta que no vale usar la política como medio de vida ni hay que dedicarse a preservar clanes familiares para que te mantengan en el cargo.

El Partido Socialista de Madrid y su Secretario General no me representan. Eso no es importante. Lo verdaderamente importante es que a este ritmo, dentro de poco tiempo, no podrá representar a ningún ciudadano de esta región.

miércoles, 15 de enero de 2014

Una historia de psicópatas. Iñigo Urkullu


Los primeros años de militancia de Iñigo Urkullu 

Siempre ha sido costumbre entre los terroristas encarcelados celebrar por todo lo alto las acciones violentas de la banda a la que pertenecen. El ensañamiento posterior, la provocación y la mofa para con las víctimas han figurado como parte de esa parafernalia que degrada al ser humano hasta una sorpresa colectiva imposible de comprender.
Preguntarse por qué cierto tipo de cualquier autodenominado patriota es capaz de matar a su semejante, abriría una puerta a muchas interpretaciones. Cuando pasa mucho tiempo entre los principios de algo que está llegando a su final, -o que al menos está muy avanzado-, y el momento en el que nos encontramos, es muy complicado valorar acertadamente las razones que la evolución de ese proceso nos ha dejado donde nos tiene.
En ocasiones he tratado de encuadrar el terrorismo moderno dentro de un concepto histórico como la consecución de hechos y casualidades que han puesto a cada persona en un lugar diferente. Lugares enfrentados por simple ordenamiento territorial y líderes con mentes enfermas son los dos factores culpables de la mayoría de la sangre que se ha derramado en la tierra desde que el hombre tiene uso de razón.
La guerra santa que el islamismo radical tiene declarada al resto del mundo es una farsa dirigida por algunos de los más enajenados líderes del mundo árabe, apoyados por el interés económico de otros igualmente líderes que podríamos llamar más occidentales. Este tipo de denominaciones son hasta tal punto abstractas e inteligibles en sus principios que hemos cambiado típicos normales por tópicos que englobamos dentro de un entorno coloquial cuando hablamos de ellas y las denominamos terrorismo.
Haciendo un pequeño tratado sobre la definición de asesino, creo que debemos comenzar a entender que un terrorista es el peor de los asesinos porque reúne todas las características que engloban al más marcado de ellos: asesino de masas, actúa con premeditación y ensañamiento, matando a sangre fría. Y Siempre cobrando por ello. Ni la guerra santa ni el nacionalismo en el mayor paraíso mundial son motivos que justifiquen la enajenación de ningún psicópata. El psicópata lo es o se hace y, a partir de ahí, la sociedad solo debe enfrentarse a él con las armas de las que dispone.
¿Cuál es la diferencia entre el colectivo Artapalo y Manson? Carentes de empatía y con una mente incapaz de tramitar placer, asesinan sin remordimiento ninguno y viven bajo un desorden mental que les evita por el contrario el sufrimiento.
Un texto desordenado que trata en su conjunto de centrar una idea, una pregunta, una reflexión que no espera respuesta. ¿Apoyaría Iñigo Urkullu los asesinatos atribuibles a Jefrey Dahmer o de Ted Bundy? Públicamente no lo haría. Entonces, ¿por qué apoya a los psicópatas de los que se nutre una banda terrorista?
Es momento de que la grandeza del pueblo vasco ponga a cada cual en su sitio y pienso que la reconquista moral que en este momento requiere la historia de España podría perfectamente empezar de arriba hacia abajo.

Fotografía: Cadena SER

jueves, 9 de enero de 2014

Infiltrado en el Interior del Ministerio


Tras las informaciones publicadas sobre la anticipación con la que se informa de las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contra el terrorismo vasco, quiero disentir de las opiniones que, desde un total desconocimiento, son vertidas por un conjunto de periodistas y tertulianos, -oportunistas todos ellos-, que pueblan los medios de comunicación.
Estos enterados correveidiles no conocen la diferencia entre el profesional que, para bien o para mal soporta a las diferentes cúpulas de las que depende, y los intereses políticos que, a través de incompetencia, inexperiencia y falta de empatía también debe soportar.
Cualquier operativo de la Guardia Civil o Cuerpo Nacional de Policía se lleva a cabo en conjunto con la Unidad Judicial que proceda. Asimismo, operaciones contra los asesinos de la banda armada se realizan tras una exhaustiva investigación que se alarga en el tiempo y está respaldada por un juez.
La mayoría de las veces se requiere que, fuera del “horario de oficina”, el profesional responsable de los grupos de intervención examine la actuación y asegure la buena conclusión de la misma, arrebatando muchas veces enteros a la estabilidad familiar. 
Por lo tanto, la intervención contra el ‘frente de makos’ no es ni mucho menos en sí misma una venganza para olvidar la decisión de un juez. En cuanto a los funcionarios que desarrollan su trabajo en el gabinete de prensa del Ministerio del Interior, solo reciben la orden de comunicar y no tienen la capacidad de decidir cuándo ni cómo ni dónde.
Hace mucho tiempo que la palabra política se incorporó a la sociedad. Desde entonces, ha ido perdiendo la etimología que la definía como una ciencia capaz de ordenar los asuntos del ciudadano y de regular la convivencia para el bien común. Hoy en día, las decisiones políticas se toman para conservar los sueldos de familias enteras que se han acomodado en un entorno social impropio a sus capacidades. 
La Audiencia Nacional deberá abrir una investigación sobre la decisión de filtrar una intervención contra terroristas antes de que ésta se produzca. Podrá ser una simple y punible negligencia sin más o no. Sin embargo, lo que está claro es que las órdenes en el ámbito político corren de arriba abajo y, en muchas ocasiones, con el único interés de proteger, conservar y hacer valer los intereses económicos y personales de quien decide. 
Es inconcebible e irrisorio pensar que los profesionales que dependen de la administración desde hace décadas, y que se juegan la vida por el bienestar y la seguridad del pueblo que les paga, sean los culpables de una u otra orden que evita la condena posterior de cualquier asesino. Sino que le pregunten a la mujer o los hijos de Eduardo Puelles, a la cantidad de funcionarios asesinados por la banda terrorista o a sus familiares. 
La falta de profesionalidad, la apatía y la falta de cordura son las infiltradas en la cabeza de algún gilipollas que llegó hace unos meses al Ministerio del Interior y probablemente saldrá dentro de otros cuantos por la puerta grande.

viernes, 3 de enero de 2014

Barcelona es España y Panamá también por Real Decreto



Alterno la Cope con la Ser y al final termino siempre con Rock FM.
Cuando uno sabe de qué va esto y se enfrenta a encuestas como la de  El Mundo de hoy, donde me cuentan que el Partido Popular aventaja en 9 puntos a la Izquierda, me viene la idea a la cabeza de que la sociedad sigue evolucionando. Y no lo digo porque el PP gane al PSOE o Rosa Díaz como la siempre oportunista de moda sea valorada en tal o cual medida. Lo digo porque después de cientos de años de progresos en cuanto al concepto “sociedad moderna” se refiere, las masas siguen siendo lo más maleable que existe.
¿Quién maneja el país? El país se antoja cual material viscoelástico que reúne las dos propiedades que su nombre indica. Algo viscoso y elástico es modificable de manera instantánea y eso es lo que hacen con todos nosotros quienes han recibido nuestro voto y hoy son los que dirigen la nave en la que vamos montados.
Al gobierno actual o mejor dicho a quien está por encima del gobierno actual no le importa el número de abortos que se hagan en España ni son defensores de la vida en ningún sentido ni concepto. Las decisiones se toman desde un gabinete técnico que estudia como se puede modificar el entorno social midiendo exhaustivamente las tendencias que en el ámbito político se convertirán en voto, tras la suelta de informaciones que siempre quedan abiertas a la modificación posterior. Así pues la Ley del Aborto se ha hecho para conseguir que un sector que vota al Partido Popular, siga votando y de esta manera consolidarse en el poder. Todavía la ley no esta terminada y para terminar de sumar, ahora se modificará añadiendo el supuesto de malformación fetal a la misma, dejándola igual que en el año 85. La encuesta de hoy está vinculada a la Ley del Aborto.
Es curioso como la realidad se puede contemplar desde tantos puntos de vista como ideologías existen y desde la mía propia, lo único que así se consigue es hacer que la credibilidad se ausente.
A muchos no les gustará escuchar que fuera de la radicalización de parámetros que usan los partidos para su beneficio, el pueblo esta cada vez más junto y cercano entre si, considerando las personas y desmitificando el rojo o azul de dichos partidos.
Hoy me voy a quedar con Sacyr y su contemplado y esperado desde un principio conflicto en Panamá. ¿Por qué digo que Panamá es España? Las adjudicaciones y pliegos que los ayuntamientos españoles sacan constantemente son procesos selectivos por los que determina quien abordará un tipo de obra. 
Y los ayuntamientos españoles, al igual que el gobierno Panameño otorgan obras en base a calidades técnicas, presupuesto y garantías, siempre al mejor de los mejores y no al malo ni al regular. Ahora bien, eso no quiere decir que posteriormente se duplique o en ocasiones triplique el presupuesto ya cerrado. Por Real Decreto.

Suena el Rock de la cárcel en Rock FM.