jueves, 27 de noviembre de 2014

Política y corrupción

Las medidas contra la corrupción que anuncia Mariano Rajoy son una especie de patada a seguir sin más, poniendo la poca cara que aún le queda para salir al paso de los hechos más recientes.

La corrupción en España es una lacra por la que los ciudadanos han perdido la confianza en las instituciones. El Gobierno actual, y por añadido los partidos de la oposición, se ha convertido en objeto de burla para la ciudadanía que solo espera ver un desfile de políticos ingresando en prisión.

Es ridículo escuchar al líder de los populares decir que es su partido el que más ha hecho por la corrupción en los últimos años. Es inaudito pretender hacer creer a la ciudadanía que el afloramiento de los casos de corrupción es la prueba de que las instituciones funcionan. Absolutamente increíble es comparar los casos de corrupción con una manzana podrida dentro de un frutero sano.

Desconozco si es bueno o malo para el país que el Partido Popular tenga sus días contados como primera fuerza política con mayoría absoluta. No tengo ni la más remota idea de cómo afectará a la sociedad la incursión de partidos de extrema izquierda ni si el bipartidismo es más o menos positivo para el futuro de lo que al final importa: las personas. Pero lo que sí tengo claro es que el Partido Popular no ha hecho nada para evitar la corrupción porque, según las instituciones jurídicas, hablar de quien nos gobierna es hablar de un delito económico tras otro a cualquier nivel y en cualquier estamento.

Por supuesto que el socialismo no se ha quedado atrás y siento más vergüenza si cabe por las aberraciones que mis excompañeros han cometido en esta materia. Hablar de casi mil millones por los que hay que responder en Andalucía, AVE o el caso Campeón y así decenas de investigaciones que han dado lugar a cientos de imputaciones es el mayor desprestigio que un partido político puede albergar. En definitiva, ¿cuál es la diferencia entre unos y otros?

Para mí, ninguna. Conozco a cientos de políticos y me gustaría dar la cara para decir que no todos pertenecen a esa denominación de origen llamada casta que se rige por la ausencia de principio ético y moral. ¿Dónde está el problema?

Podríamos definir la política como el arte necesario para deliberar sobre la solución de los problemas de cualquier grupo. Política es ceder, limitar, valorar, hacer y deshacer para conseguir el ansiado bienestar social. Hacer política es solucionar los problemas que plantea la interacción entre las personas. El problema es que haciendo política no están los mejores.

Da igual que el partido que gobierne se llame Popular o Socialista. Es indiferente que el líder de Podemos tenga coleta o no. Da igual que la representación sea mayor o menor en este o aquel partido. Lo más importante, y donde erradica el conflicto, es la mediocridad de la mayoría de los dirigentes de este país y el odio que se procesan entre ellos.

La política es la labor de servir a la ciudadanía para conseguir el mayor beneficio y la mayoría de los concejales de este o aquel ayuntamiento solo se dedican a buscar el daño sobre quien creen es su enemigo que, la mayoría de las veces, no lo entienden ni en la oposición política del momento.

La vergüenza no convive con los políticos y sí con las personas. Somos las personas quien llevamos la corrupción dentro y los que, dependiendo del momento en el que nos encontremos, somos capaces de hacer las cosas mejor o peor.

La miseria causa estragos en la sociedad y la miseria es parte de la personalidad de la especie humana. La solución no está en meter a políticos en la cárcel, sino en limitar las responsabilidades de quien no sabe entender un texto de cualquier libro de Primaria y está decidiendo los designios de un país.

martes, 25 de noviembre de 2014

Un hipócrita en defensa de la Enseñanza Pública

La diferencia entre aquello que realmente se siente en contra de lo que uno hace, se llama hipocresía. En el ámbito político hay mucho hipócrita. Este adjetivo es una característica propia de este oficio. A la hora de hacer un programa para conseguir ser el más votado o cuando nos subimos a una tribuna para desde allí conseguir el afecto que en forma de votos necesitamos, desarrollamos ese arte que sobre la marcha podría tener cierto tipo de perdón.

Lo verdaderamente vergonzoso del tema es cuando uno de estos políticos de medio pelo se obceca en defender una y otra vez algo en lo que jamás ha creído. Éste es el caso del Secretario General de la Agrupación Socialista de Torrejón de Ardoz.

Difícilmente enfundado en una digna camiseta verde y, en protesta a las actuales políticas del gobierno, el Secretario General de los Socialistas de Torrejón se ha paseado por decenas de lugares enarbolando la bandera de la enseñanza pública. A través de su propia imagen y en numerosos foros, esta agresión a la política ha referido discursos con la única base de argumentar que lo público es mejor y es lo que tenemos que defender. Más tarde y cada mañana acude a dejar a su descendencia a un colegio privado-concertado  situado en la citada localidad donde divulga su discurso político.

Cada uno elige la educación que quiere para sus hijos y no hay ningún delito en ello. Respeto las decisiones que cualquier tome en esa materia, pero lo que no se puede consentir es que un representante político carezca de todo sentido de la dignidad y que no predique dando ejemplo a la gente que le ha elegido para estar ahí. Solo hay una manera de demostrar en lo que creemos, y esta es querer para nosotros lo que defendemos para los demás.

Esto no es más que un simple ejemplo de la situación actual que, dentro del ámbito político, representa la izquierda en Torrejón. Hipocresía para mantenerse en el puesto que les da de comer a través del engaño a los torrejoneros.

Hablar de socialismo en Madrid significa hablar de una enfermedad terminal que sin remedio le consume. Tomás Gómez Franco va a terminar por si solo con las ilusiones de la buena gente de izquierdas y no nos damos cuenta de que ese final repercutirá de forma importante en la sociedad.

La existencia de este tipo de gentuza, que viven desde la más absoluta falta de empatía, está dando lugar a falsas opciones de izquierda que a través de metódicos e inteligentes charlatanes nos engañan sin rubor, haciéndose acreedores del voto de la maravillosa sociedad en la que vivimos.


Pero lo más grave de todo es que, desde estamentos superiores seguimos permitiendo la incomodidad que produce esta insignificante parte visible que no gobierna ni dirige nada, pero que a través de ella se pueden llegar a componer el gobierno de un país.

Guillermo Fouce, un bufón más de Tomás Gómez

Me levanto con una sorpresa cada mañana. Una sorpresa de esas que me  hacen afirmar que estamos rodeados de ineptos e incompetentes que además llevan por bandera el estatus de mala persona.

Resulta que la Ejecutiva del Partido Socialista de Torrejón de Ardoz ha pedido a las direcciones nacional y regional que expulse del partido a Francisco Martín Rojas, que actualmente tiene recurrida una condena por un delito de prevaricación.

ANTECEDENTES

En su momento el Ayuntamiento abrió un expediente sancionador a la cooperativa “Los Llanos del Henares” que construyó unas cuantas decenas de casas en Torrejón. A Martín Rojas se le acusó de dejar caducar dicho expediente que había sido abierto antes de que él accediera al puesto de concejal de urbanismo de la localidad.

Por estos hechos investigados en el juzgado de instrucción nº 4 de Torrejón, un juzgado de lo penal de Alcalá de Henares le condenó a 8 años de inhabilitación. En estos momentos, la condena está recurrida, siendo cuestión de tiempo y lógica una sentencia absolutoria como opción más normal dentro de este proceso.

Por aclarar alguna cuestión, hay que recordar que Martín Rojas declaró en su momento que todo obedecía a una denuncia avalada por Fernando del Río, ex concejal de su mismo partido que, en su momento, no estaba de acuerdo con la composición de las listas a esas elecciones y con el cual ya se habían protagonizado incidentes desagradables por la misma razón. Fernando del Río no iba colocado en el lugar que él creía merecer. Las declaraciones de Martín Rojas fueron en todo momento corroboradas por los funcionarios municipales y añadió que ninguno de los responsables de la cooperativa tenía un piso en la misma, que la acusación es por una prevaricación administrativa y que además será declarado inocente de los hechos que se le imputan. 


Pero lo que resulta curioso es que la Comisión Ejecutiva Socialista de Torrejón no pidiera la salida del partido de la en su momento número dos de Tomás Gómez Franco, Trinidad Rollán. Según sentencia de enero de 2011, la que fuera entonces primer edil del Consistorio fue condenada por el  Tribunal Superior de Justicia de Madrid a ocho años de inhabilitación. Esta condena fue por un delito de prevaricación, el mismo que pesa sobre el ex concejal de Urbanismo. Hay que decir que también en aquel caso la sentencia fue recurrida y saldada con una absolución lógica y normal debido a la presentación de pruebas que esclarecieron que no se había cometido ningún delito.

Siento vergüenza ajena del sector que dirige a los socialistas torrejoneros y, por extensión, de la cúpula de Madrid que encabeza Tomás Gómez Franco quien ordena en Torrejón, ejecutar políticamente a sus enemigos declarados.

En este caso, el único motivo que mueve a Callao es el de desprestigiar al líder de los socialistas Pedro Sánchez Castejón, ya que según información directa de Callao, el secretario de los socialistas madrileños acusa a Martín Rojas de formar parte, como así es, de la campaña que puso a Pedro Sánchez en Ferraz. He escrito muchas veces sobre la hipocresía de Tomás Gómez y su panda, pero es denigrante el ataque personal e indiscriminado desde una agrupación sobre la que me parece hay muchas cosas que decir, En especial de su máximo responsable, Guillermo Fouce, además de alguno de sus subalternos que tienen muchísimo que callar dentro del ámbito de la moralidad, uno de los  más importantes cuando se quiere pretender llevar la dirección de una ciudad como Torrejón. Cuestión de tiempo.

Pero hay cosas más importantes detrás de esta pantomima montada por el doctor en psicología, Guillermo Fouce, por orden de Tomás Gómez y no cabe duda que es la enemistad declarada entre Pedro Sánchez y Gómez. Este último sabe que tiene los días contados y, casi en plena campaña electoral, sigue mirando por él tratando de morir llevándose todo lo que pueda por delante. Ese es Tomás Gómez. El personaje que en breve hará desaparecer el socialismo en Madrid como alternativa política.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Pablo Iglesias nos saca de la OTAN

Pablo Iglesias intentaría sacar a España de la OTAN en el caso que llegara a ser presidente del gobierno. Así lo ha afirmado en una entrevista donde defiende un referéndum en el que se decidiría el estar o no en la organización militar.

Así también justifica que, tras la caída del muro de Berlín, esta unión de aliados no tiene sentido e, incluso, es la culpa de los problemas que los rusos han puesto para las exportaciones agrícolas que están dañando los intereses de los agricultores españoles a raíz del conflicto en Ucrania.

Para este personaje, salir de la OTAN no dejaría a España aislada del resto de países porque dicho elemento sería capaz de hacer una política exterior propia, no subordinada a otros intereses.

De los casi doscientos países que existen en el planeta, no llega a la treintena los que están dentro de este organismo militar. ¿Eso quiere decir que hay vida fuera de la OTAN? La respuesta es evidente. Claro que sí se puede vivir no perteneciendo a la OTAN.

Otra cosa es lo evidente de las consecuencias que generaría no pertenecer a este grupo y, desde mi punto de vista, tomar esta decisión sería uno de los errores más grandes que se podrían cometer en la historia de España.

La idea de mi amigo Pablo pasa por entender que el Pacto Atlántico nació a mediados del siglo pasado con la única idea de hacer frente a la expansión soviética que en aquellos años era una supuesta amenaza para desconozco el que. Pero también se equivoca en pensar así, pues es el Pacto de Varsovia el que casi una década más tarde se concibe en oposición a la OTAN.

Me encanta el grupo que representa Pablo Iglesias como conjunto de gente cansada de esta casta política que nos ha estado gobernando estos últimos años. Me posiciono en contra de la corrupción y entiendo que nos faltan buenos políticos que miren por las necesidades de los ciudadanos. Pero creo que el dirigente de Podemos se equivoca cada vez que abre la boca en consonancia con sus intereses e ideología política en la que se olvida muchas cosas que suceden en estos tiempos que corren. Además de tener un total desconocimiento de las políticas necesarias en materia defensiva.

Pablo, bonito nombre, tiene que saber es que España no tiene capacidad militar para autodefenderse por sí sola de las posibles amenazas que podrían repercutirnos al salir del Tratado de 1949, e incluso diría yo que Europa por si sola tampoco está organizada intrínsecamente para proceder en una supuesta defensa del territorio. Pero lejos de explicar el porqué eso es así, ¿podríamos intentar entender que occidente tiene un problema con la rama más violenta del el integrismo islámico? Y siendo esto así, ¿podemos entender de una vez por todas que no tenemos capacidad defensiva fuera de la OTAN?

Pues la realidad es esa y me alegra enormemente pensar que el electorado español tiene más cultura de lo que Pablo Iglesias puede llegar a pensar y que, por tanto, desde el sabio refranero español podamos decir aquello de “mucho ruido y pocas nueces”, “engordar para morir” o incluso recordar en otro aspecto para referirme a Pablo Iglesias esas palabras en las que decía que “allá donde haya soberbia, siempre habrá ignorancia”.

¿Qué es para vosotros el amor?

Sin ser observado pero al lado y pendiente de todo lo que allí estaba ocurriendo, hace un par de días asistí con estupor a una escena propia de una película de Woody Allen en la que, seis personas alrededor de una mesa redonda y giratoria practicaban un sucedáneo del juego ese en el que una botella gira hasta determinar quién es el que realiza una arriesgada acción o comentario.

Parecía que uno de los presentes llevaba la voz cantante y desde esa posición de privilegio propuso la primera duda. La mesa giratoria llena de viandas, daría vueltas y una de las botellas que en ella se encontraba marcaría el orden en el que cada uno iba a hablar de quien estuviera en ese momento sentado enfrente.

Uno tras otro, todos los curiosos personajes que se encontraban en aquel rincón se echaban piropos y halagaban de manera vergonzosa en un cursi y a la vez grotesco ensayo en el que no se escuchaba ni una mala palabra. Todos se querían mucho y pasados unos minutos y tras derramar por segunda vez la tercera o cuarta botella de un barato vino que bebían, no pareciendo tener los giros de la mesa controlados, el que mandaba cambió el tercio y propuso la siguiente cuestión: “Al que le caiga la botella, debe de explicarnos que es el amor para él”.

Todos asistieron convencidos y más convencido estaba yo que me lo iba a pasar de puta madre con esos seis catedráticos de filosofía que parecían muy enamorados los unos de los otros.
La botella fue cayendo por orden delante de todos y cada uno de los que allí se encontraban y de esta manera iba escuchando diferentes definiciones de lo que significaba la palabra amor.

Uno hablaba y todos los demás escuchaban aunque sin callar:“El amor es la vida. Es por lo que merece la pena vivir. Es lo que das sin esperar nada”.

En otro de los turnos: “Me levanto y echo de menos a alguien, cuando estoy comiendo echo de menos a alguien y por la tarde echo de menos a alguien, por la noche echo de menos a alguien y cuando eso pasa, eso es el amor”.

Seguidamente, otra de las personas definió el amor como si fuera lo mismo que la democracia, y a modo de canción protesta al estilo Jarcha dijo: “El amor es no tocar los cojones a la otra persona, quien te quiere te dejará vivir y cuando empieza la libertad de uno, acaba la tuya”.

Con anterioridad, el egoísta del grupo, se refirió al amor como: Algo reciproco que era necesario para tener una estabilidad propia, pero a la vez explicando que cuando sientes amor por alguien, no te importa dar la vida por la persona en cuestión.

Me quedé perplejo y anonadado al ver cierta negativa ante las palabras de este bien parecido y aparentemente educado varón que únicamente se refería al amor como algo bidireccional con mucha parte egoísta en cuanto a lo que cada uno necesita. Pensé que el amor es totalmente compatible con la libertad del individuo pero que las necesidades de todos no son las mismas. Y después de terminar de escuchar a todas estas personas, me pregunté por la relación entre dignidad y amor.

Pienso que es totalmente cierto que el amor entre dos personas hay que vivirlo desde la libertad más absoluta. Aquí cada uno hace lo que quiere. Pero, ¿qué es exactamente hacer lo que uno quiere?

Ahí es donde erradica para mí el problema. ¿Es el amor y la necesidad de amar lo suficientemente fuerte como para soportar cualquier situación? 

Sería de locos aguantar una infidelidad de la persona amada, solamente por el hecho de tener la necesidad de estar cerca de ella, pero sin llegar a la infidelidad manifiesta, me gustaría haber propuesto al grupo del otro día una cosa.

 ¿Cuánta paciencia hay que tener para mantener un sentimiento de amor dentro de una situación que, nos mata lentamente?

¡Cuidado¡ Se puede querer a alguien mucho más que la propia vida y tener que irse a vivir a las antípodas, siendo el amor que se siente por esa persona casi igual a la dignidad del propio, valga la redundancia, ego.

martes, 18 de noviembre de 2014

Oenegés Sin Ánimo de Lucro. Estafadores

He subvencionado a algunas de las más de diez millones de oenegés que pueden existir en la actualidad. Y tengo un pasado del que me siento orgulloso desde el punto y hora en el que he colaborado con otras de ellas y siempre por el bien de la humanidad.

¿Se puede ser mejor persona? Organizaciones que no dependen de ningún gobierno y que sin ánimo de lucro son dirigidas por ciudadanos de a pie. ¡Bonito, bonito!

Brac, Save The Children, Acnur, Medicos sin Fronteras, Care Internacional o la mismísima Greenpeace, que no se encuentra ni mucho menos entre las organizaciones más influyentes, se caracterizan por pedir donativos bajo una supuesta transparencia económica que no permite la estafa o el desfalco. Y la gente se lo cree.

De momento son locales, nacionales o internacionales pero estoy seguro de que en algún momento surgirá alguna organización que, siempre sin ánimo de lucro, sea capaz de recaudar fondos para el desarrollo de alguna especie de insectívoro en cierto cuadrante de Plutón. Un proyecto altruista con una apropiada campaña de marketing iría hacia delante y sería capaz de llenar los bolsillos de algunos. ¿Qué quiero decir con esto?

Greenpeace es una organización que se presenta como una forma de protesta frente a los gobiernos que, carentes de empatía por el medio ambiente, atentan sobre él de forma indiscriminada. ¡Precioso! Sin embargo, antes de seguir, hagamos un poco de historia.

Intervida era una organización sin ánimo de lucro que facturaba más de cien millones de euros al año procedente de su medio millón de socios. La Fiscalía de Barcelona demostró al juez mediante un escrito que había un desvío de más de noventa millones y que las ayudas no llegaban donde tenían que llegar. Después de cinco años de investigación, no hace mucho de esto, el caso quedó sobreseído por no haber sido posible demostrar las pruebas que los funcionarios habían aportado.

José Luis Gamarra, hijo del fundador de Anesvand, fue condenado a unos cuantos años de cárcel y al pago de una millonaria multa por haber desviado fondos de la organización vasca que sin ánimo de lucro lleva casi cincuenta años funcionando bajo el lema “¡A Nuestros Enfermos Servimos Viendo A Dios!”.  Con lo que queda comprobado que se pueden hacer dos cosas a la vez. Una de ellas, estafar.

Lukoil es la primera petrolera rusa y podría ser la que más reservas de crudo posee en la actualidad en todo el mundo. ¿Conoce el famoso ciudadano de a pie, el español que aporta fondos de forma modesta a las oenegés, algo de la Fundación Rockefeller? ¡Raro, raro! Imagino que todos entendemos lo que es el Banco Santander y lo que supuso en la economía española el difunto Botín.

Lukoil, Shell, Santander o la Fundación Rockefeller son algunos de los entes públicos y privados que entre otros financian la mayoría de los recursos de Greenpeace. Es curioso cuanto menos que petroleras, bancos y organizaciones denunciadas por generar guerras para enriquecerse con el tráfico de armas estén detrás de la oenegé que quiere evitar a toda costa las prospecciones en las Islas Canarias.

La falsa moral es a cualquier nivel la madre de la convivencia y no estoy de acuerdo con ningún acto que me quite parte de lo que entiendo es de todos y que forma parte del mundo en que vivimos. Pero tampoco me gusta pensar que existen organizaciones que funcionan igual que los gobiernos y que se amparan en el poder económico para defender éste o aquel interés en función de lo que toca o de lo que les dicen que, en ese momento, toca.



jueves, 13 de noviembre de 2014

Podemos

Todo el mundo sabe que no tengo ninguna confianza en Pablo Iglesias. Sin embargo, me encanta el movimiento que a través de Podemos ha llegado a la calle en respuesta a la situación política que de unos años para acá tiene al país consumido y de la que, en mayor o menor medida, he formado parte, no tanto como parte de un partido político que ya no me representa si no por relaciones reales y diarias que se desarrollan dentro del ámbito profesional que con más o menos orgullo, todos llevamos a nuestras espaldas.

Es muy fácil orientar grupos de gente a través de una sencilla manipulación. Sin embargo, es totalmente imposible convertirse en un mesías, salvador de nada, usando solo la cara bonita. Los movimientos sociales siempre se producen por el contenido que cualquier masa tiene detrás. Sustentada en ésta es cuando, desde diferentes estratos, se confirman uniones que se multiplican hasta conseguir lo que podría haber sido una revolución en cualquier otro momento de la historia en la que, habrían rodado sin lugar a duda, cabezas.

Me da mucha pena la ilusión de todos y cada uno de los seguidores que apoyan la formación que Pablo Iglesias se ha sacado de la manga y, aunque disfruto enormemente la oposición que esa ilusión supone para toda esta cantidad de políticos que nos dirigen y que llevan el apellido de Corrupción a sus espaldas, mucho me temo que todo se va a quedar en agua de borrajas.

Digo esto por varias razones. La primera de ellas viene dada después de una conversación ya hoy lejana que mantuve con, digamos, alguien responsable en parte del sustento de los mercados financieros. ¿Quién paga todo esto? ¿Crees que se va a consentir que un movimiento radical e independientemente de una u otra ideología controle el futuro de este país? Pues yo pensaba que sí. ¡Ay! Mísero de mí.

Otra de las razones podría ser la falta de confianza en el principal dirigente de esta organización que, en mi caso, viene motivada por el conocimiento que de cabo a rabo tengo de su pasado y que justifica la cantidad de relaciones, -no todas malas-, que con todos mis respetos tiene el de la coleta.

Pensar que los mercados financieros trabajarían para desligar a los grandes fondos de las inversiones en España y que en la actualidad es el grueso de los analistas económicos el que visualiza un futuro incierto en esas políticas, en el caso de que Podemos tuviera más responsabilidad de la estrictamente necesaria, es algo que humildemente puedo llegar a entender porque ¿quién ciertamente maneja todo esto?

¿Nos hemos preguntado lo que pasaría si desde la City se tratara de vender toda la inversión en deuda pública española que tienen los grandes fondos? Pues esa es una de las amenazas que actualmente existen sobre todos y cada uno de los ciudadanos españoles.

¿Garantiza la formación que dirige Pablo Iglesias que la corrupción va a desaparecer de forma automática en el momento en que él llegue al poder? ¿Está actualmente libre de cualquier sospecha?

La sociedad ha evolucionado mucho desde que Tomás Moro escribiera sobre esa isla denominada Utopía que albergaba un modelo social perfecto y maravilloso en su forma y funcionamiento. Una gran obra para un emergente entonces siglo XVI que vivía un periodo de conquistas y reformas donde era relativamente fácil vender felicidad.

La utopía es necesaria como efecto placebo y, en muchas ocasiones, todos nos remitimos hacia esa forma del pensamiento. Sin embargo, todo aquello está obsoleto y no tiene nada que ver con el momento actual de la historia en el que las conquistas no se hacen desembarcando en una tierra prometida y degollando a cada bicho viviente que se nos acercara.

Los problemas de hoy son el terrorismo, el paro, la corrupción y las necesidades sociales, englobando en éstas todas las soluciones que pasen para paliar la pena que cualquier sociedad alberga en su interior.



Monago y la colombiana

Nos rasgamos las vestiduras por el pequeño incidente que ha salido estos días a la luz en el que se implica a José Antonio Monago.
Imaginemos que un concejal de un pequeño pueblo de Madrid, cansado y con hijos, conoce a una apetecible morena colombiana de exuberantes pechos y culo respingón. La mujer en cuestión es, además, experta en las artes amatorias y no se atasca a la hora de llegar hasta el final en eso que nos gusta tanto a los hombres y que consiste en introducir el pene en la boca. Pensemos también que esta mujer convive con dos gatos en un barrio de las afueras de la localidad donde el edil realiza sus funciones.
Supongamos que este concejal dispone de un abono mensual de 20 euros que el consistorio ha puesto a su disposición para facilitar el acceso a la periferia.
Cansado de su fidelidad al anterior matrimonio y su aburrida vida sexual, casi sin quererlo, este concejal se ve inmerso en una relación que, por comodidad, le obliga a desplazarse hasta la casa de esta gran amante de origen colombiano que, prácticamente a diario y a través un número de felaciones indeterminado, le aporta la felicidad que en forma de eyaculaciones jamás consiguió la que, con anterioridad, había sido su esposa. Ni que decir tiene que los hombres nos contamos esas cosas. También, Monago.
Pues ni más ni menos eso es lo que le ha pasado al Presidente de la Junta de Extremadura. La diferencia entre el ficticio caso que he propuesto y la realidad de lo vivido por Monago, son la distancia y el coste que supone el trayecto que se carga a los ciudadanos.
Un abono mensual cuesta 20 euros y nos da la oportunidad de coger un medio de transporte tantas veces como sea necesario. Un viaje a las Islas Afortunadas es un poco más caro y por eso y por su edad, no es Monago el único que se tiraba a la colombiana.
¿Corrupción? ¿Malversación de caudales públicos? No. Bajo ningún concepto podemos englobar estos actos dentro de ninguno de los delitos que se nos puedan ocurrir. Monago no ha hecho nada malo. Simplemente ha usado los  medios de los que como representante de los ciudadanos tiene a su disposición para ir y venir  donde le ha dado la real gana, ya que en ningún sitio pone que tenga que justificar de antemano el porqué de a donde su agenda le lleva.
Recapacitemos un poco y valoremos con sinceridad dónde está el error. Quizás tengamos que crear una ley de transparencia que permita controlar el gasto de nuestros diputados, pero lo que no vamos a impedir nunca es que un hombre que se precie quiera tirarse a cualquier tía buena que se ponga en su camino.

martes, 11 de noviembre de 2014

Eternidad finita

Lo más opuesto al libre albedrío. Así es la fuerza sobrenatural que, según dicen los que en ella creen, nos guía de manera inevitable hacia fines no seleccionados de antemano.

El hecho de dirigirnos todos los días al mismo lugar puede dar al traste con nuestras esperanzas de vida desde el mismo momento que un día elegimos una ruta diferente. Ante la posibilidad de alternar diferentes caminos para acceder al mismo sitio, escoger entre varios días para coger un avión o entrar o no en un bar a tomar una cerveza, se exponen para nosotros infinitas alternativas de forma de vida que sin darnos cuenta estamos obligados a sortear.

Lo ambiguo del pensamiento en el concepto de nuestro destino o hado, sería pensar en el porqué de la unión de dos caminos que nunca deberían haberse cruzado o en el mejor de los casos habría unas pocas posibilidades de ello, entre un número que tiende a infinito.

Cansado de comprobar que la distancia entre las personas en el tiempo y el espacio no hace imposible ninguna relación humana, me quiero preguntar sobre la capacidad que tenemos de renunciar a nuestro destino e ir un poco más allá. Plantear si realmente existe como algo prediseñado para nosotros por algún poder supremo.

Filosóficamente nada es cubierto por azar pero el destino sí es contemplado como una casualidad. Matemáticamente podemos coger una baraja española y de entre las cuarenta cartas, calcular cuántas posibilidades hay que al extraer dos naipes seguidos, obtengamos dos sotas.  Fácilmente podemos calcular que un décimo multiplicado por un treceavo nos daría el número 130, y esas son las posibilidades de éxito.

Ahora bien. Si hacemos el famoso juego de los timadores, ese que al marear entre las manos tres naipes, debemos de acertar la posición de una de ellas, obtendríamos mejores resultados si eligiéramos al azar en vez de orientarnos por nuestra engañada visión. Por tanto, un tercio no significa siempre tener un 33 % de posibilidades de éxito.

En estos últimos años he pensado mucho sobre esto del Fátum y en estos últimos días he llegado a un convencimiento propio por el cual me defino y en base al que pretendo luchar cada día.

De alguna manera u otra, el destino existe y es algo que podría definir como la permanente carcajada que el Gaia, en forma de Dios Griego de la Tierra, nos dedica cada segundo. Es como si no hubiera nada dejado al libre albedrío que defiende un amigo mío en consonancia con la Diosa Fortuna.

Estoy seguro de que poner trabas al destino y agrandar los espacios que él mismo nos permite es un error. Ayer por la noche dejé de pensar en eso tan bonito con lo que los humanos nos llenamos la boca y nombramos eternidad.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Tomás Gómez Franco. Malversación y Prevaricación

Todavía no puedo afirmar que Tomás Gómez Franco irá a la cárcel, pero lo que puedo asegurar es que hay un vínculo entre la empresa Tranvía de Parla S.A y el fondo Sagasta Corporate que tiene sede en Luxemburgo.

También está demostrado que los pagos realizados por el ayuntamiento a Tranvía de Parla S.A, iban con informe en contra del Interventor Municipal por incumplimiento de estabilidad presupuestaria.
Asimismo es afirmativo que Fraile y el concejal de Hacienda, Fernando Jiménez negaron ser conocedores de estos pagos cuando fueron ellos los que firmaron la autorización.

A partir de ahí y en mi opinión personal, estoy seguro de que todo esto estropeará el futuro personal y laboral de Tomás Gómez Franco, el todavía líder de unos pocos socialistas madrileños y aspirante a ser Presidente de la Comunidad de Madrid.

El tiempo va pasando y, como decía Chaplin, siempre encuentra un final perfecto.

Sicario Político es la denominación que uso en muchas ocasiones para calificar a Tomás Gómez Franco. Y hoy, después de corroborar alguna de las informaciones que me van llegando, quiero afirmarme en ello pero además, quiero añadir que con toda seguridad, es la más mala, desleal y peor persona de la que he tenido referencias en los últimos años.

¿Qué pasó en el Ayuntamiento de Parla entre los años 2006 y 2008?

Es seguro que solo algunos pocos reciben información privilegiada en torno a la investigación que se está llevando a cabo a instancias de los juzgados de Parla. A día de hoy podemos hablar de José María Fraile como un supuesto criminal, pero ¿podríamos decir lo mismo de Tomás Gómez Franco?

En estos momentos, hay algo que en relación a este caso podemos afirmar con rotundidad y es que Tomás Gómez Franco engañó a José María Fraile y, de esta manera, le hizo responsable de sus propias actuaciones en Parla. Esto pasó en numerosas ocasiones y la documentación existente así lo avala, siendo lo más preocupante la responsabilidad que cayó sobre Fraile en cuanto a la ruina que supuso para la localidad  la gestión de la inversión en el famoso tranvía.

En el año 2005, Tomás Gómez adjudicó las obras en una cantidad que rondaría los 100 millones de euros y más tarde, el 22 de diciembre del año siguiente, se aprobó un sobrecoste del 40 % sobre la cantidad inicial en una Junta de Gobierno a la que no asistió el propio alcalde. Es por ese motivo por lo que el Supremo rechaza la denuncia que los populares presentan contra este individuo por un supuesto delito de prevaricación.

Ha pasado el tiempo y, desde hace unos días, esta historia ha dejado de ser un juego de emociones entre dos amigos de la infancia, para convertirse en una investigación en toda regla en la que la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía Nacional está recabando información para limitar la responsabilidad penal en la que podría haber incurrido Tomás Gómez Franco.

La Policía cumple una orden dada por el Juzgado de Instancia e Instrucción número 5 de Parla que, a instancias de la Fiscalía, investiga todo aquello por los indicios encontrados de que Tomás Gómez Franco podría ser responsable de un presunto delito de malversación y otro de prevaricación.
Tomás Gómez Franco es metafóricamente comparable a Judas Iscariote, aquel que la Biblia dice acompañó a Jesús durante un tiempo para después apuñalarle, otra vez metafóricamente por la espalda. Pero quiero ir más allá y preguntarme si Tomás Gómez Franco podría ser un sociópata ya que, visto lo visto, su empatía por los demás brilla por su ausencia.

La paciencia poliorcética

El ciudadano español tipo usa entre doscientas y cuatro mil palabras para expresarse en su totalidad. Ese rango varía en función de la juventud, la experiencia, la preparación académica o la inteligencia de cada individuo.

La palabra “poliorcética” no es usada de forma cotidiana, pero en ciertos ámbitos es interpretada con bastante asiduidad. Podríamos definirla como una disciplina del arte de la guerra que, en tiempos modernos, sería como el conjunto de aptitudes tanto morales como técnicas que tenemos frente a nuestro enemigo.

Casi todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado algún tiempo jugando a destruir al enemigo sobre un juego de tablero tipo “Risk” o, frente al ordenador, hemos aniquilado ejércitos enteros de griegos y romanos usando como arma un Panzer Alemán.

Ese arte de defensa y ataque como disciplina bélica es el principal uso que se le da al término en cuestión hasta el punto de que Demetrio el Macedonio llevaba a sus espaldas el mote de “Poliorcetes” por su capacidad de sitiar ciudades hace más de dos mil años.

Hoy me quiero quedar con otra parte de etimología más moderna de la “poliorcética” que usan los psicólogos para referirse a la capacidad defensiva que los humanos tenemos frente a nuestras propias agresiones.

Aunque explicado así podría parecer que nos dejamos fuera la parte que deberíamos entender como la capacidad de fortalecerse frente a las agresiones exógenas y, por tanto, olvidaríamos sin ir más lejos lo que por ejemplo significa tener “paciencia”.

La paciencia es una virtud en el ser humano y, aunque no parezca una definición a la altura de lo entendible por todos, no es nada más que la capacidad que tenemos de sufrir frente a las adversidades. Más comprensible si añadimos después un “para conseguir lo deseado”.
Pero nada es perfecto y ni siquiera el significado de palabras que nos acompañan durante tres o cuatro mil años se ha adaptado nunca a los tiempos y sobre todo, desconoce los sentimientos de las personas.

Pongamos un ejemplo práctico.

Imaginemos que después de cinco o seis años de relación, la persona de la que supuestamente estoy o creo estar enamorado, se hace lesbiana y me abandona con la particularidad de que no tengo la capacidad ”poliorcética” de recuperar lo perdido. ¿Qué tengo que hacer? ¿Tener paciencia? ¿He sufrido una agresión? Curioso cuanto menos.

Desde la visión puramente humanista, la paciencia no es por tanto el tiempo de espera que necesitamos para conseguir algo. Hay veces que la paciencia es mucho más que todo eso y de ahí que el tonto de Aristóteles la capitalizara como una “virtud”.

Ahora le damos la vuelta al tablero y nos mimetizamos con el medio para seguir jugando con este ensayo que, estando a la altura del betún, trata de lanzar una idea.

Cuando nos arrastramos por el lodazal de la paciencia, siempre existe un riesgo bilateral que nos vincula con aquello que esperamos y, en muchas ocasiones, el dolor puede cambiar de lugar. 

jueves, 6 de noviembre de 2014

Incompetencia socialista en Madrid

Campana sobre campana y sobre campana una. Como un villancico entonado a destiempo, una y otra vez, se escuchan voces que emulan esos replicantes sonidos sin saber absolutamente nada de lo que está pasando.

Hoy se publica que Beatriz Talegón es acusada por Izquierda Socialista de impulsar la campaña contra Tómas Gómez Franco a la Comunidad de Madrid.

La Presidenta de Foro Ético y Pérez Tapias no son bien vistos por Izquierda Socialista y, a su vez, se están generando nuevos grupos para luchar contra el nefasto, caótico e impresentable antecesor de Fraile en el Ayuntamiento de Parla.

Cada día me cuesta más quitarme de la cabeza que los socialistas madrileños son un poco más tontos que la media nacional. Las ansias de poder y las ganas de participar del mismo están haciendo que sean incapaces de aunar fuerzas y, sin más, echar del terreno político a lo que ya hoy en día podríamos denominar “caricatura”, refiriéndonos a Tomás Gómez.

Todos queremos que Gómez desaparezca y, los que todavía le soportan, lo hacen por intereses personales dentro de lo que supone una convicción de que con este tipo de candidatos el socialismo en Madrid desaparecerá.

Socialismo Abierto es un nuevo movimiento generado desde la cúpula nacional del Partido Socialista con un cometido concreto, conciso y claro. Este nuevo conjunto al que ya se han adherido numerosos secretarios generales y del que participan compañeros de más de 50 agrupaciones, que está creciendo sin pudor, es el que definitivamente mandará a su casa al que fuera el alcalde más votado del país.

Hay quien disfruta del juego político e, incluso, hay quien hace de ello su vida. Nunca podríamos imaginar un grupo político sin guerras internas, porque son esas guerras las que procuran el suelo de muchos. La gran vergüenza es la falta de personalidad que demostramos cuando no aprovechamos los comicios pertinentes para, de forma legal, poner al más querido entre los electores. Lejos de ello, solo usamos el trapicheo y la mentira para llegar a supuestos acuerdos, que más tarde serán rotos en virtud de la mentira que nos proporcione “lo mío”.

Si bien es cierto que a Tomás Gómez no le quieren ni en su casa, también es cierto que vivimos unos tiempos de crisis en que se mata por el pan de cada día. Existen familias enteras de politiquillos, a los que no podríamos meter ni en el saco de las personas, que van a matar por el puesto que tienen. Concejales que nos saben leer, secretarios generales que hartos de comer tocino lo que mejor tienen es el físico o ex primeras espadas que se tienen que llevar los cuatro o cinco mil euros para casa porque no saben hacer una simple “o” con un canuto.

Estos son los que soportan a este, para mí, defensor de sus intereses sin más que se llama Tomás Gómez Franco. Su falta de sensibilidad podría ser metafóricamente equiparada a la falta de empatía que alberga un psicópata en su mente.

Desde aquí un mensaje a Beatriz Talegón, Martín Rojas, Pérez Tapias, César Giner, Cepedas, Aceras, Montoyas, Robles y demás ex compañeros:

El perfil psicológico de Gómez es de libro y no tiene complejo alguno. Sus acciones son previsibles y está rodeado en su mayoría de un personal manipulable y sin ideas propias que vive a la inercia del Jefe. Echar a Gómez de Madrid es como quitarle un caramelo a un niño en la puerta de un colegio. ¿Sois tan sumamente torpes que solo pensáis en vuestros intereses personales sin ver más allá? 

Cada día me alejo más de vosotros. Terminaré militando en el Partido Popular o,  incluso, podría ser capaz de hacer las paces con los bolcheviques a ver si desde fuera soy capaz de haceros el trabajo que sois incapaces de llevar a cabo.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Dimisión de Tomás Gómez Franco

“Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas” Oscar Wilde.
Parece que esta genial frase del dramaturgo irlandés está construida pensando en el estúpido de los estúpidos, en el prepotente y desmedido déspota que, en breves fechas, podría ser imputado por presunta corrupción, si el juez lo estima oportuno, dentro de laOperación púnica.
Desde diferentes medios e, incluso en su entorno más cercano, crecen las críticas y peticiones de dimisión, anticipando lo que supuestamente será un escándalo más dentro del entorno de Partido Socialista de Madrid.
Según informa la Agencia EFE,  “la corriente Más Izquierda Madrid, liderada por uno de los aspirantes en las pasadas primarias del PSM, César Giner, ha pedido hoy al secretario general del PSM y vencedor en ese proceso interno, Tomás Gómez, que renuncie a ser candidato para no perjudicar las perspectivas electorales del partido”.
En un comunicado, la corriente sostiene que Gómez tiene que asumir responsabilidades políticas por la detención del alcalde de Parla, José María Fraile, imputado en la Operación Púnica y en libertad con cargos tras el pago de una fianza.
Más Izquierda Madrid expone que Fraile, además de haber sido concejal de Hacienda mientras Tomás Gómez gobernó como alcalde de Parla, sucedió al actual secretario general del PSM como alcalde “gracias a la decisión sucesoria adoptada por Gómez”.
Recuerda un caso anterior, el del Josep Borrell, que tras vencer en un proceso interno dimitió antes de unas elecciones generales para no perjudicar a su partido por las relaciones con excolaboradores suyos en el Ministerio de Hacienda imputados en una investigación por presunto fraude fiscal.
Más Izquierda Madrid insta a Tomás Gómez a renunciar a ser candidato para que el PSM pueda recuperar la confianza de la ciudadanía y no perder la “hegemonía de la izquierda” frente a otras opciones políticas.
Según este grupo de militantes socialistas, los ciudadanos no escuchan las propuestas socialistas “por estos escándalos”, por lo que, a su juicio, está “en juego” la credibilidad de los socialistas madrileños.
Hoy en día están surgiendo de entre los socialistas madrileños otros movimientos que,  como “Socialismo Abierto”, tienen el objetivo de tumbar al más dañino de todos los políticos que la izquierda ha tenido en la historia y al que nadie quiere en Madrid.
Sin embargo, desde mi punto de vista, el tema es mucho más grave de lo que un prudente Cesar Giner se atreve a plasmar en su escrito o de las conclusiones extraídas de estas o aquellas rutinarias reuniones. A día de hoy, es la justicia la que investiga directamente los posibles delitos que Gómez podría tener a sus espaldas. La petición de dimisión no debe de ir encaminada a justificar una mala gestión de sucesiones sin importancia, porque no es Tomás Gómez el responsable de los delitos cometidos por nadie y solamente tendrá que rendir cuentas, si el juez así lo estima oportuno de los suyos propios.
Todavía voy a ir más allá, expresando el deseo de que con él caiga toda la cantidad de ineptos personajes que, siendo totalmente inservibles para representar al pueblo, ocupan cargos de responsabilidad con el único fin de mantener familias enteras viviendo del dinero de todos los ciudadanos. Todos ellos puestos a dedo por Don Tomás Gómez Franco al que llaman “Invictus”.

Tomás Gómez Investigado por Corrupción

Tomás Gómez Franco está viviendo los momentos más complicados del final de su carrera política.
Hace un par de días y en mi columna habitual para un medio digital de Madrid, anticipaba de forma irónica y entre líneas que, este déspota y egocéntrico sicario político, podría estar bajo la investigación policial que ha destapado una Organización Criminal a que se la imputan innumerables delitos.
Hoy estoy en disposición de hacer me eco de cualquiera de los medios que en las últimas hora referencian lo que era una cuestión de tiempo.
EL CONFIDENCIAL – 29 de Octubre de 2014
El Juzgado de Instrucción número 5 de Parla ha solicitado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que investigue si el secretario general del PSM, Tomás Gómez, y su sucesor al frente del Ayuntamiento madrileño de Parla, el también socialista José María Fraile, cometieron los delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos al autorizar un incremento de la dotación presupuestaria para la construcción del tranvía de este municipio de 125.000 habitantes.
La petición cursada a la UDEF es el resultado de una querella presentada previamente por la Fiscalía, que apreció indicios de delito en la gestión de esa infraestructura. En concreto, el Ministerio Público considera que la decisión de elevar de 93 a 256 millones de euros se produjo presuntamente de forma irregular.
Por ello, la titular del juzgado, María del Pilar Pérez, solicita a los investigadores de la Policía Nacional que “determinen si efectivamente se ejecutaron las obras que se aprobaron en la ampliación [presupuestaria], quienes eran las personas que formaban parte de la unidad concesionaria Tranvía de Parla S.A. (Acciona S.A., FCC Construcción S.A., Detren Compañía General de Servicios Ferroviarios S.L., Caja Castilla La Mancha Corporación S.A.), si había conexiones entre esa sociedad y el Ayuntamiento de Parla (miembros de la junta de gobierno, técnicos que informaron los proyectos de ampliación de las obras) y que analicen si los fondos presupuestados se invirtieron en lo proyecto y si existía algún informe técnico a favor de que en relación con las modificaciones del proyecto inicial no era necesario efectuar los trámites del artículo 101 LCAP [para garantizar el acceso de otros competidores al contrato] y si dadas las ampliaciones efectuadas era necesario realizar una nueva licitación”.
En resumen, la jueza sospecha que Gómez y Fraile pudieron utilizar la coartada de la modificación del proyecto del tranvía para desviar fondos públicos en connivencia con las empresas adjudicatarias del contrato inicial. Los agentes de la UDEF deberán determinar si efectivamente se produjeron esas irregularidades.
El procedimiento y amenaza con expulsar a Gómez de la carrera por la Presidencia de la Comunidad de Madrid. La propia instructora del caso adelanta en el auto que si la Policía aprecia indicios de delito tendrá que decidir “sobre la declaración del imputado” o imputados por su presunta vinculación con este asunto. Y el propio Gómez ha defendido públicamente que la condición de imputado debe ser incompatible con la inclusión de una lista electoral.
En mi humilde opinión y en base a la los datos a los que tengo acceso, estimo que es cuestión de tiempo que Tomás Gómez Franco siga los pasos de los Granados, Fraile, Juárez y demás implicados en una de las más profesionales operaciones policiales contra el crimen organizado que se han realizado en este país en los últimos años.

Licor de Cristal

Hace unos años entre mi círculo de amistades más cercanas, se encontraba un individuo bastante extraño que con el paso del tiempo había llegado a una conclusión. Me pidió que cada mañana antes de que saliera el sol, le recordara que era tonto. Andrés Navarrete pensaba que, ponerse en marcha con un poquito de complejo era muy beneficioso para conseguir estar alerta, más si cabe entre los negociados en los que este hombre se movía.

Ni que decir tiene que la falta de humildad y prepotencia que Andrés albergaba en su interior, hacían inútil esa artificial terapia para el fin que se pretendía destinar. Sin embargo, curiosamente el estado de alerta, según él, lo conseguía simplemente por el hecho de jugar de esa manera consigo mismo.

Durante muchos años conviví cerca de Navarrete y aprendí muchas cosas. Aprendí que el individuo no se conoce a sí mismo y, detrás de cada duda o cada miedo, se esconde un abismo de desconocimiento del propio ego filosófico. Comprendí que, a lo largo de cualquier periodo, cometemos más errores que aciertos y que, incluso cuando algo cumple su pronóstico, siempre se puede hacer mejor.

Este hombre de mi misma altura y mi mismo color de pelo me enseño la veracidad que en su seno albergan la mayoría de los tópicos y me mostró que la demagogia era suficiente para hacerse entender e, incluso, manipular a la gran mayoría de la poca inteligente, especie humana.

Pasados la mitad de los años noventa, en un entorno lejano y diferente al que me encuentro ahora, Andrés me presentó al más grande contador de vida de la historia. Me dejó solo con él durante unos días en los que me recuperaba de una dolencia y, cuando me había dado cuenta, este gran bebedor de whisky me había cambiado la forma de pensar, ser y existir con la que había convivido desde el día en que nací.

Me enseñó que aunque yazcan dos personas en ella, no hay nada más triste que una cama vacía. Me explicó la diferencia entre la infidelidad y la deslealtad. Y trató hacerme comprender que hay que llevarse bien con la soledad porque en ella está el poder de aniquilar nuestros miedos.

Nunca más perdí referencias suyas. Mi amigo Andrés mantenía una especie de relación que por temas políticos no era demasiado pública pero de la que yo estaba al día y seguí aprendiendo con él a través de sus escritos. No hace mucho que aquel al que yo llamaba Luis, murió. Todos sabíamos de la crónica de una muerte anunciada que suponía su enfermedad en esos momentos ,y cuando fui informado de su muerte, me vino a la cabeza un gran emoticono de cabeza gorda y amarilla muy sonriente que curiosamente esta mañana me llegó en un mensaje al smartphone.

Ahora entiendo por qué destrozo  cada noche mi espalda en un sofá y por qué siendo leal a mí mismo, no soy capaz de enterrar mis fantasmas en la puta soledad de mi mente a la vez que descubrí que el smartphone tiene muchos más emoticonos.